¿Qué estrategias usan estas escuelas para superar los obstáculos comunes a la participación familiar?
• Superar las limitaciones de tiempo y recursos. Las familias y los miembros del personal escolar necesitan tener tiempo para conocerse entre sí, con el fin de construir una sociedad firme. También necesitan tiempo para planificar su trabajo conjunto y aumentar el aprendizaje del estudiante, y ejecutar sus planes. Los programas exitosos consiguen tiempo y recursos para que ambos socios, maestros y padres puedan desarrollar una sociedad escuela-familia.
• Proveer información y entrenamiento para los padres y el personal escolar. La falta de información y habilidad para comunicarse entre ellos, puede ocasionar el mal entendimiento y desconfianza entre los padres y el personal escolar. La iniciativa de abrir la brecha informativa entre los padres y las escuelas, está al centro de cada uno de los 20 programas estudiados en este Libro de Ideas. Los padres y el personal educativo en estos programas, están aprendiendo cómo confiarse entre ellos y trabajar juntos para ayudar a los niños a triunfar en la escuela, a través de talleres y una serie de actividades de mayor alcance, tales como boletines informativos, manuales, y visitas a domicilio.
• Reconstruir la estructura escolar para dar respaldo a la participación familiar. El desarrollo de una exitosa sociedad escuela-familia implica la total participación de la escuela y no de un sólo individuo o programa. La organización escolar y prácticas tradicionales, especialmente en las escuelas secundarias, a menudo disuaden a los familiares de participar. Las escuelas pueden efectuar cambios con el fin de crear un ambiente más acogedor y más atractivo para los padres, y lograr que ellos se incorporen y colaboren con el éxito de sus hijos. Cualquiera que fuesen los pasos tomados por la escuela para desarrollar su sociedad con las familias, aquellas que logran mayor éxito están preparadas para reconsiderar todos sus establecidos patrones de trabajo y construir nuevas estructuras menos jerárquicas, más personales y más accesibles a los padres.
• Superar las diferencias escuela-familia. Las diferencias de idiomas, culturas y habilidad educacional que separan a las familias del personal escolar, pueden todas éstas dificultar la comunicación y participación familiar en las actividades escolares. Estrategias enfocadas a estas diferencias incluyen un mayor alcance a los padres con poca educación formal, servicios bilingues que traten con los diferentes idiomas y faciliten la comunicación tanto oral como por escrito con la familia, respecto a los programas escolares y al progreso del niño, y la promoción del entendimiento entre culturas con el fin de acrecentar la confianza entre los padres y la escuela.
• Acudir al apoyo de entidades externas para desarrollar sociedades. Muchas escuelas Titulo I, han logrado beneficiar y reforzar sus sociedades acudiendo a entidades de apoyo disponibles en su comunidad local y más allá de ésta. La colaboración y el esfuerzo para proveer a las escuelas y familias con las herramientas necesarias para facilitar el aprendizaje pueden incluir, asociaciones con negocios locales, con servicios de salud y otras agencias comunitarias, con colegios y universidades, así como el apoyo del distrito escolar y del estado.